El suelo radiante es un sistema de calefacción muy adecuado para las casas sostenibles, en las que se busca un ahorro energético y un alto confort, repartiendo el calor en la vivienda de manera más homogénea.
El suelo radiante supone un ahorro frente a sistemas de calefacción tradicional
–radiadores–, ya que la temperatura de funcionamiento es menor: el agua del circuito se encuentra en el entorno de los 30 ºC, mientras que la de los radiadores ronda los 60 °C.
La aerotermia es un sistema que utiliza como fuente de energía renovable el aire, permitiendo climatizar y obtener agua caliente. Una bomba de calor captura la energía del aire, enviándola hasta la unidad interior que calienta el agua para la calefacción y para el uso sanitario. En verano, el calor de tu vivienda se envía al exterior para producir aire acondicionado.
Además de la ventaja medioambiental, se disminuye hasta el 40 % la factura energética. Entre el 66 y el 80 % del calor producido por aerotermia proviene del aire exterior, lo que no supone coste alguno.
Fachadas de hormigón visto con aislamiento hacia el interior y diferentes acabados interiores en función del uso.
Las carpinterías son de perfilería de aluminio con rotura de puente térmico de altas prestaciones térmicas y acústicas y el acristalamiento de doble vidrio con cámara de aire deshidratado.